Fundado por Doña Leonor Laso de la Vega y Figueroa en 1.518, ha servido como refugio para otras comunidades religiosas (Clarisas franciscanas). Es preciso mencionar que ostenta el monasterio el título de “Real” desde el siglo XVIII (1.771), pasando a llamarse “Real Monasterio de Santa Ana” desde aquel momento. De su interior, destacar un precioso claustro mudéjar con pinturas de los Estrada y los Mures (S. XVIII y XIX) y las importantes obras que alberga en su museo religioso.