Así mismo, también es oscura para la ciudad de Badajoz la ocupación visigoda. Sin embargo, numerosos son los restos arqueológicos encontrados, demostrando la existencia de pobladores muy activos y en permanente desarrollo, principalmente artesanos y edificaciones, a tenor de las pruebas que aportan las pilastras, frisos, capiteles, columnas y otros elementos hallados. Hay investigadores que sitúan por esta zona a Hermenegildo, Benedictus- el último obispo godo de Badajoz- y a Don Rodrigo. Después de la fundación en la Época árabe, la Diócesis Pacense conocida en tiempos de los visigodos dejará Béjar para ubicarse definitivamente en Badajoz.